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La
Sábana es de lino y mide 4,36 x 1,10 metros.
Está
tejida a espina de pescado y, por su diseño,
podría haber sido fabricada en Siria o en Egipto
alrededor del siglo I. La tela es muy parecida en su
fabricación a otras encontradas en las excavaciones
de tumbas en la fortaleza-palacio judía de Masada
y que datan entre 40 a.C. y 73 d.C. La tela contiene
fibras de algodón, probablemente debido al uso
anterior del telar con estas fibras. El algodón
es Gossypium herbaceum, una especie típica
de Oriente y que no se encuentra en Europa.
Aunque
en la tela se han encontrado algunos restos de pigmentos
colorantes, no aparecen de manera sistemática
en las zonas de la imagen ni en la cantidad suficiente
como para considerarla una pintura. Se descarta, en
opinión unánime por los científicos,
el que la imagen haya sido pintada y se considera la
presencia de esos pigmentos como una contaminación
no relacionada con el proceso de formación de
la imagen.
Existen
manchas de sangre real bajo las que no hay trazos de
la imagen, lo que sugiere que ésta empapó
la tela antes de que la imagen imprimiese la misma.
La sangre es del grupo AB, un grupo típico entre
la población semita pero raro en Europa, y que
también se encuentra en otra importante reliquia:
el Sudario
de Oviedo. La sangre contiene niveles altos
de bilirrubina, como se podría esperar en un
cuerpo torturado.
En
la Sábana, y especialmente en la zona de la nariz,
rodilla izquierda y plantas de los pies, se ha identificado
restos microscópicos de caliza con las mismas
características moleculares de la que se encuentra
en las proximidades de Jerusalén.
En
la tela se ha encontrado una alta concentración
de polen de plantas que florecen alrededor de la Pascua
y que crecen en el área del Mar Muerto. También
hay polen de plantas típicas de Francia y Turquía.
Algunos especialistas han llegado a encontrar la imagen
impresa de plantas que sólo crecen en la región
de Jerusalén.
La mortaja de lino se menciona en los cuatro evangelios.
La
prueba del carbono 14 efectuado en 1988, realizado en
tres laboratorios distintos pero utilizando tres partes
del mismo trozo de tela, dio como resultado el que la
Sábana tenía un origen medieval (1260-1390).
Para muchos éste es el fin de la historia y consideran
que la reliquia es un fraude. Actualmente numerosos
científicos creen que existen muchas razones
para desestimar los experimentos del carbono 14 realizados
en 1988, y para empezar, existen serias dudas sobre
la pureza de la muestra tomada para el análisis.
Volveremos a este tema más adelante.

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